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Danielazo
POETA DESTACADO VIII

Afiliado: 26 Sep 2006
Aportes: 610
Ubicación: Talcahuano - Chile
Medallas: Ninguna
142.00 points

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Publicado: Dom Ago 08, 2010 12:12 am Título del mensaje: EL ULTIMO PLATO... |
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EL ÚLTIMO PLATO...
No me di cuenta como pasaron los días, de pronto me vi enfrentando la vida solo, y me jactaba de los logros que había logrado con esfuerzo.
No era rico pero tenía todo lo que cualquier mortal podía querer. Trabajo, salud, juventud y una buena compañera. Independiente y con mis cosas, que, poco a poco fui adquiriendo. Planchaba una camisa en un minuto y cocinaba de todo un poco sin ser chef.
Ya en este punto algunas amigas me pedían recetas. Mi madre, ya fallecida, fue famosa por sus ricas comidas al punto que sus compañeras del centro de madre le pedían de sus recetas y no dudaban de comprarle una que otra cosa que se solía hacer. Su especialidad eran las humitas; pero también las empanadas, tortas, y dulces, así que yo por lo menos no podía quedar atrás en esta reputación llevando su sangre, debía hacerle honor.
Fue así que pronto, en mi independencia, aprendí a imitar algunas de ellas, eso si con mucho menos experiencia que aquella veterana en cada una de sus recetas. Mirando y preguntando fui aprendiendo con el tiempo las recetas, pero a ella no le gustaba enseñar, decía que le enseñaría a una niñita… llámese hija, nieta o como sea, no quería que entre sus hijos varones lo supieran.
Ya ahora, con mis casi 40, me daba el punto medio entre la juventud y experiencia, una estabilidad emocional y económica que me daba cierta satisfacción, ¿Madurez? ¡Quizás! Lo más seguro era eso, pero yo creo que todos maduramos día a día un poco más y adquirimos experiencia.
Mi niña se daba cuenta de éstas cosas. Algo tan simple, pero lo adquieres con el tiempo, era no pelear por cosas pequeñas, peleas innecesarias para mí o discusiones. Lo material tenía muy poco valor en relación a la vida, total si se pierden éstos se compran otra vez pero las personas no, la calma, tan buena compañera era mi predilecta.
Fue así que un día después de preparar una rica cazuela, con sus presas, sus papas y todo, donde, el surtido de verduras como poroto verde y el choclito picado era lo fuerte y sin especies, me gustaba todo natural, lo fui perfeccionando con el tiempo y la practica, me apetecía algo especial ese día y me lo preparé. Pero…
Algo faltó cuando yo me serví de comensal. No era el sabor o la cantidad, con el tiempo desde Internet había bajado unas recetas, como también comprado algunas revistas. Me había preocupado de vez en vez, hacerme a una buena cocina con buenos ingredientes, la cazuela la había hecho como siempre, sal a su punto, ajo, cebolla zanahoria, con acelga, otras verduras, etc, no faltaba nada, pero ahí estaba en frente mío una sopa con un sinsabor que no sabía de qué.
En un afán perfeccionista salí a ver que era lo que pasaba… Iré a buscar lo que faltaba, me dije. Fui al centro de Concepción, las calles de aquella floreciente metrópolis estaba matizado en cada rincón por cientos de restoranes de todos los confines. Chinos, Italianos, Mexicanos, Peruanos o Japoneses; casi no había bandera ni latitud que no estaba instalado. Como al mediodía como estrategia de marketing algunos dejaban salir a la calle sus olores de sus ricas degustaciones… ofertas y más ofertas, los llamados “combos” donde ofrecían los más diversos menús y descuentos si llevaban una segunda “cosa”.
Me entusiasmó un lugar llamado “el Jeque” restaurante de comida árabe, donde apetecí un plato que a mi parecer era un potpurrí de variadas recetas tipo “pinchanga” donde hay de todo un poco, me dijeron sus nombres pero lo que más me gustó eran unas hojas de parra rellenas con carne y arroz, satisfecho pero no del todo, salí del lugar aún sin encontrar eso que faltaba.
Al día siguiente decidí ir al mercado de mi querida Talcahuano, recorrer sus calles con sus olores, mariscos, cazuelas y pescado. No dejan de notar por todos lados que se trata de un puerto con tradición gastronómica de años, pescadores de diversas embarcaciones la recorren, y muchos oficios anexos a la actividad marítima se despliegan en una gamma de personas y colores.
Las “bentotecas” tradicionales restoranes del puerto desde que tengo memoria, irrumpen como el lugar más pintoresco del arte de la buena mesa. Adornados con motivos marinos de barcos y banderas, más el paisaje de la orilla del mar viendo como traen frescos los productos en lanchones, conviviendo con gaviotas, pelícanos y leones marinos, del cual uno viejo a medio domesticar que pesará cerca de 300 kilos con una cabeza de león, al cual se le puede dar un bocado de pez en la mano sin hacerte daño.
No obstante este querido puerto también se ha dejado llevar por la comida fast food americana, locales de papas fritas y hamburguesas abundan, chinos y alemanes también han tenido su espacio.
Pese a todo ¿Dónde encontrar lo que buscaba?. Me senté en una silla del mercado donde el olor a cazuela hogareña sacaba más de un deseo al venerable “dios vientre” Tremendas presas de carne, papas bien cocidas, me dije… aquí estaba la cosa, no demoré en pedir un plato que por cómodos 1.500 pesos te acompañaban con una bebida, una entrada y un postre, no duró mucho la ensalada de tomate relleno, quería el plato fuerte. Fue ahí que paso a paso veía salir su vapor adornado con cilantro y un poco de pebre. No había duda era un hermoso ejemplar de la rica comida chilena, al degustar… me hizo acordar de tiempos pasados, de días de invierno donde esa suculenta merienda rica en calorías que sacaban la envidia de cualquier nutricionista, calentaban los cuerpos en esos fríos días de invierno donde la lluvia pareciera caer en baldes, con vientos que superan los 100 Km. Sin duda por los años ha sido este plato el mejor acompañante de los habitantes del sur, del pescador como del campesino de ese ambiente tan agreste e indomable, reponiendo fuerzas después de la dura jornada de trabajo a veces el cuerpo mojado y entumecido de más de algún peón o gañan.
Pronto me di cuenta que no era el sabor, la rica cazuela se había acabado. Preparada con cariño y experticia; no tenía algo o esa magia que te da el bonito recuerdo de los días pasados en un ambiente hogareño y de familia.
Pero sin embargo, frente a mi un señor humilde, sólo había pedido una pequeño puré en base a cochayuyo, una alga de nuestro país cocida acompañada de papas y aliño simple de sal aceite y poco de comino, de característico olor, odiado por los niños, pero rico en vitaminas y minerales que suele ser un plato común dados por las abnegadas madres que velan por el buen desarrollo de sus hijos, un comercial característico de unos años mostraba a una niña haciéndose un auto-psicoanálisis y auto convenciéndose a su vez, de las bondades nutritivas de este plato antes de servírselo, demostraba lo complicado de la tortura que era comer esta alga de un sabor poco agraciado. Así me acordé también de mis días de niñez como luchaba frente a esta tortura que mi madre preparaba con harto esmero de vez en cuando dicho almuerzo y… aún cuando grande y ella se sentía débil por alguna dolencia este puré era consumido entre las comidas como antesala a un plato de mejor aceptación.
De pronto se estremecieron mis nervios, una fría y helada brisa sentí por mi espalda, la frescura de un recuerdo de uno de aquellos que estremecen a lo más profundo del alma se paseaba frente a mis sienes y en un palpitar que recorre tu cuerpo como una vívida película en tres dimensiones, trabajaba en mis 5 sentidos, se me erizó la piel y jadee mi respiración, salté de un brinco y cancelé sin esperar el vuelto. Fui a mi hogar que estaba solo, directo al viejo refrigerador grande de mi madre, un tanto abandonado pero aún funcionando, entre medio de unas bolsas y envases de plástico estaba ahí uno guardado hace mas de un año, escondido en una esquina del congelador amplio, una pequeña merienda. Un simple envase plástico con tapa, tenía “una comida”, una de aquellas que siempre uno dice botar y que nunca lo hace por falta de tiempo, fue así que recordé un día de otoño estando solos con mi madre invitándome a comer, lo que había hecho en su enfermedad, en sus últimos días, este plato, que quizás sólo a ella le quedaba rico, conversando en la entre mesa sintiéndonos satisfechos y considerando que había un postre por venir decidimos guardar un poco de esta comida al freezer con el compromiso de servirnos más adelante el resto. Sabíamos que dicha comida podía durar varios días allí, de hecho me acordaba de un caso que nos duró hasta más de un mes.
Si mi irresponsabilidad de un hombre solo con la típica frase “mañana lo haré” había quedado este testigo, como mudo recuerdo de aquellos días familiares en el seno hogareño que sólo quien te dio vida y cariño en los años mozos podía dar.
Sin querer estaba allí con una tarjeta de denuncia que decía “irresponsable” y otra de invitación que incentivaba a investigar, ¿Sería posible que esta pequeña merienda de tan desafortunado sabor estaría buena después de un año? El descongelador del microondas diría la verdad, sólo bastaban 5 minutos en él y estaría listo el examen.
Tomé el envase y lo limpie del exceso de hielo, una ansiedad que no me conocía me hicieron eternos esos 5 minutos, poco a poco comenzó a desprender ese olor característico, las papas el comino y su caldo ya hacían efecto en esa pequeña comida congelada en el tiempo. Mi mirada se hizo mas fija, el deseo brotó, sonando el silbato de listo, pronto corrí a buscar el mantel para no quemarme y servir ese plato, mí sagrado refresco, bebida que siempre debía estar… lo olvidé, no hubo servilleta ni velas, no hubo garzones ni menús, no hubo nada que diera honor a lo que estaba en mi frente, “un rico plato de mamá” que me hizo olvidar todos esos días de tortura cuando lloraba por no comer ese plato a los 10 años, hoy con más de veinte años encima desde entonces, saboreaba la alga mas famosa de mi país, la más despreciable y también la más nutritiva, sin garzones, no bienvenidas, lo comencé a probar…
Era el plato más rico que había comido en años, en años, no sé, su sabor era diferente, quizás no me percaté de su gracia en el primer momento que lo probé, pero ahora fue distinto y especial, que mi cuerpo ya no daba más de emoción.
Ahora mis ojos humedecidos, dejó escapar más de una lágrima que mis manos no podían secar. Ellas temblantes ya casi no sostenían la cuchara y mi corazón saltante decía mamá, mamá. No era caviar, ni shushi, no había un cabernet o un merlot, no tenía a mi compañera conmigo, pero sin duda fue el plato más inolvidable de mi vida, el más rico y el que más apetecí en mis 37 años. No había entrada ni postre, era un simple plato de cochayuyos, solo cochayuyos. Poco a poco fui acabando esa dicha con un placer que no me caben palabras, cerré los ojos y me propuse dejar en mi boca el máximo de tiempo posible entre cuchara y cuchara que me daba, saboreando y saboreando, oliendo y degustando, me di cuenta que ese simple cochayuyo tenía más que su despreciable sabor, tenía la magia que buscaba, como un regalo del cielo cercano a mi cumpleaños cumpliendo el libreto del destino que sólo Dios sabe dar; placentero e inolvidable, di gracias a Dios por esa dicha, con mi pecho lleno de emoción, simple pero con el ingrediente perfecto, el simple calor de mamá… la mamá que ya no estaba pero que se hacía presente en ese gourmet chileno.
Algunos pensarán que terminé ese plato, pero no fue así… debí detenerme de improviso y… asustado.
Aún faltaban unos restos y unas cuantas cucharadas que no quise contar, un miedo brotó nuevamente por mi espalda y rápidamente puse esos restos al freezer, en el mismo envase en el mismo lugar, el congelador lo pusé al máximo en su regulación… y esperé una hora.
Impaciente, nuevamente los minutos se eternizaron y la espera se hizo angustia, la angustia en ansiedad, cuando abrí el freezer nuevamente a observar, estaba ahí congelado el plato nuevamente, este plato de cochayuyos condenado a una nueva fracción de tiempo en mi vida, a una eternidad que sólo Dios sabe contar, pero esta vez no a la del olvido, si no a la de una ansiada espera, ¿Por qué?, me dirán, la respuesta era sencilla… si terminaba ese plato ese día su magia y su encanto se desaparecerían moriría todo junto a la última cuchara, y eso era lo que menos quería algo tan espiritual y mágico, no podía morir, debía conservarlo, debía mantenerlo nuevamente, debía agotar mis medios para que ese encanto fuera eterno.
Mudo y silencioso volvió a ocupar el lugar que antes indignamente tuvo pero ahora convertida en un trono, su sitio jamás sería tocado por otra cosa, se quedaría allí como mudo testigo, un simple testigo del último plato de mamá, quizás esperando multiplicarse en los sueños como un caudal perenne o más probable esperando que pueda guardar el sitial de honor esta vez como el plato principal de quizás un día en que pueda necesitar un nuevo bocado de su magia, de su sabor único e incomparable de una receta que no volverá, del calor hogareño de esa madre que ya no está… del que es el último plato de mamá.
Daniel González
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"dejando que la pluma baile" - Aprendiz Poeta
Ultima edición por Danielazo el Dom Ago 08, 2010 7:09 am; editado 1 vez |
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Mahatma
I

Afiliado: 06 Ago 2007
Aportes: 776
Ubicación: USA
Medallas: 1 (Ver Mas)
708.50 points

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Publicado: Dom Ago 08, 2010 7:02 am Título del mensaje: Desde mi punto de vista |
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Daniel: Saludos cordiales
He leido de principio a fin tu historia. A todas luces fue el disfrute elaborado no de un comensal, sinó de un hijo agradecido rememorando el discurrir en porciones culinarias de una vida en estos momentos ausente: la de tu madre. Lamentable por demás el deceso. No empece, yendo tras el móvil de tu historia me pareció bien por los aspectos sentimentales y subliminales envueltos, el resguardo de esa última porción. Es como ser atalaya de una memoria que no se debe alejar jamás del espíritu de un hijo agradecido.
Se observa en los detalles nenarrados que el legado culinario pasó a formar parte en la idiosincracia de un hijo que se deleita no solo con lo encontrado en el freezer, sinó con el proceso de ir encauzando la historia hasta llegar a su culminación recorriendo cada detalle y movimiento de una madre muy dispuesta y fervorosa. Pero veo que en el trayecto de la vocación había un tercer proceso de recordación misericorde: traer los momentos matriarcales para vivirlos de nuevo. Que retrotrayendo el tópico en la historia, las emociones febriles hicieron transmutar en enervamiento de tu piel los pensamientos para sentir que vivías y vives los instantes pasados mientras tu santa madre vivía y desvivía por ofrecer lo mejor de ella a su gran hijo. Hijo que buscará en otros motivos, volver tras estos pasos de recordación a rememorar pasajes de su historia, para de nuevo sentirse acompañado de su linda madre. La degustación entonces queda en segundo plano, en virtud de este primer disfrute inferido y creo que asegurado.
¡ Y qué decir de estas intenciones !. ¡ Que Dios te bendiga y que tu madre haya tenido la esperanza de resurrección como base para su fe en un re-encuentro contigo, no tan solo con actos memorables de recordación tuyos, ni con el último plato que de hecho no lo fue !. La Paz de Dios sea contigo hermano .
Sinceramente... Mahatma
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_________________ Si la verdad te molesta no será porque miente, antes porque desnuda tus equivocaciones.
Franklin |
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Danielazo
POETA DESTACADO VIII

Afiliado: 26 Sep 2006
Aportes: 610
Ubicación: Talcahuano - Chile
Medallas: Ninguna
142.00 points

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Publicado: Dom Ago 08, 2010 7:14 am Título del mensaje: |
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Gracias, hermoso comentario amigo. Primera vez que escribo en narración. Un abrazo desde Chile
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"dejando que la pluma baile" - Aprendiz Poeta |
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Publicado: Dom Ago 08, 2010 10:48 am Título del mensaje: |
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Daniel, tengo que comentarte como prima hermana que somos, no puedo aislar los sentimientos con esta narración tan sublime y especial, la tía Jimena fue, y será la tía más amada por mí, y al leer todo lo expuesto por ti hacia ella, mis lágrimas no pudieron dejar de brotar, esos recuerdos inolvidables donde ella a través de sus guisos entregaba su amor, el pescado como sólo ella preparaba, las empanadas,
sus tortas, y todo ella lo convertía por muy básico que fuese,
como el cochayuyo tan mal mirado, en manjares.
La emoción fue grande al leerte, sobretodo que ya de casi tres años de su partida, encuentre este homenaje precioso a tu madre y mi tía amada.
Ahora, analizando tu trabajo narrativo, puedo decir humildemente que me ha parecido muy bien llevado,
has comenzado contando el arte culinario de tu región,
y jamás pude pensar en el final que le diste.
Eso es bueno ya que es inesperado para el lector.
Te quiero primito, y sigue escribiendo.
y visita a nuestros compañeros 
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Danielazo
POETA DESTACADO VIII

Afiliado: 26 Sep 2006
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Ubicación: Talcahuano - Chile
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142.00 points

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Publicado: Dom Ago 08, 2010 8:40 pm Título del mensaje: |
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gracias hermanita siempre es reconfortante encontrarte en este rinconcito, te amo prima
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"dejando que la pluma baile" - Aprendiz Poeta |
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Carlos E.Torres
POETA DESTACADO I

Afiliado: 25 Sep 2009
Aportes: 1724
Ubicación: Estados Unidos
Medallas: Ninguna
335.00 points
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Publicado: Lun Ago 09, 2010 4:35 am Título del mensaje: |
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Un abrazo Dany,muy interesante tu escrito...
sabes me llamó la atención lo de las humitas...
nosotros los hacemos de elote,una receta de mi pais natal
y precisamente mi mamá que todavia vive,creo me hará
unas humitas hoy para mi cumple,el once o sea en dos dias
tengo muchos amigos de tu pais,aqui en estados unidos,
ya que antes jugaba para un equipo Chileno de aqui....
(Everton) nunca digo ni me gusta que me digan bienvenido...
solo que no te habia visto aqui,suerte hermanito,Carlos.
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Danielazo
POETA DESTACADO VIII

Afiliado: 26 Sep 2006
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Ubicación: Talcahuano - Chile
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142.00 points

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Publicado: Lun Ago 09, 2010 1:40 pm Título del mensaje: |
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gracias carlos, por tu compañia, he escrito varias veces pero irregularmente,
gusto de conocerte y de tus comentarios
un abrazo
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"dejando que la pluma baile" - Aprendiz Poeta |
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Publicado: Jue Ago 19, 2010 12:56 pm Título del mensaje: |
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Hola, Daniel...
Nos has entregado una historia cautivadora y llena de amor de principio a fin, muchas gracias.
He conocido personas generosas que me han regalado algunos platillos, los cuales he enseñado a mi hija y a mis nueras... De alguna forma siento que esas personas siguen viviendo en sus recetas cada vez que se prepara. Tenemos pocas reuniones familiares, pero cuando lo hacemos, compartimos platillos especiales "De la abuela" "de la tía" con su amoroso recuerdo. Hay personas que no les gusta compartir sus secretos... respetable su decisión, pero es mejor que el recuerdo siga, no te parece?
Respecto a la cocina de tu madre, te sugiero que lo sigas intentando... te aseguro que ella poco a poco te irá guiando y finalmente lo conseguirás.
Un abrazo, Daniel.
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_________________ San. |
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Publicado: Sab Ago 21, 2010 2:01 am Título del mensaje: Respuesta |
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Te felicito, es bajo mi punto de vista una narración que logra atraparte en su lectura.Para ser la primera vez que lo haces, creo con sinceridad, que no está nada mal!!
Un saludo
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Danielazo
POETA DESTACADO VIII

Afiliado: 26 Sep 2006
Aportes: 610
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142.00 points

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Publicado: Mie Abr 20, 2011 10:54 pm Título del mensaje: |
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Emilio y sandra,
no había leído estos comentarios
Gracias por su compañía y comentarios
un abrazo desde Chile
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"dejando que la pluma baile" - Aprendiz Poeta |
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Mahatma
I

Afiliado: 06 Ago 2007
Aportes: 776
Ubicación: USA
Medallas: 1 (Ver Mas)
708.50 points

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Publicado: Sab Abr 23, 2011 12:17 am Título del mensaje: Daniel... |
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Daniel...
... un saludo muy cordial, esperando te encuentres bien al recibo de mis aprecios.
Si observas todos mis posteos y comentarios podrás enterarte que soy parte de la familia unilateralmente al principio y por adopción y consentimiento eventualmente. al ver el título de tu posteo y tu nombre en el abatar recordé mis comentarios de hace tiempo. Pasé a buscarlos y los encontré tal y como fueron escritos en aquél entonces. Los re-leí y me alegré de nuevo por ello. Más alegre aún porque es proveniente de un miembro de la familia a la que en aquél entonces yo no pertenecía. Estoy muy alegre por tu regreso y te pido tengas una comunicación con mi hermana y tu prima. conversación pertinente en virtud de mi filiación adoptiva con Jann por causa de una naturaleza y por la gracia de Dios. No preguntes cómo ocurrió que nosotros mismos nos preguntamos y la única respuesta hallada es que Dios me ha colocado en los caminos de Jann como el hermano que nunca tuvo. Más que quererla, la amo en esa dirección y sin intereses mezquinos.
De ti con los aprecios de tu servidor ... Franklin ( mahatma ).
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_________________ Si la verdad te molesta no será porque miente, antes porque desnuda tus equivocaciones.
Franklin |
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Danielazo
POETA DESTACADO VIII

Afiliado: 26 Sep 2006
Aportes: 610
Ubicación: Talcahuano - Chile
Medallas: Ninguna
142.00 points

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Publicado: Jue Oct 06, 2011 9:06 am Título del mensaje: |
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Gracias amigo, no me habia fijado en tu comentario, gracias por compartir mis letras un abrazo
pronto subire algo nuevo
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"dejando que la pluma baile" - Aprendiz Poeta |
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Publicado: Mie Nov 02, 2011 7:20 am Título del mensaje: |
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PRIMITO, vuelvo a leer y vuelvo a emocionarme, tal vez hoy tenga elñ tinte nuevo por no tener a mi madre conmigo en cuerpo. te quiero mucho
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http://janettog.blogspot.com/ |
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